¿De qué sirve aplaudir?

Cuando veo las imágenes que este domingo 26 de marzo del 2020 en las ciudades de España se han desparramado por las rrss me asusto. Como todos supongo. O quizás no todos, qué presuntuosa yo, porque todas esas personas que hemos visto… no parecen estar asustadas.

Pero, ¿qué nos pasa? Y digo nos, porque yo también soy española. Y me siento decepcionada. Decepcionada y asustada.

Dada mi conexión con Alemania y que ahora vivo en Chile, me ha tocado estar pendiente de las noticias de los tres países. La política la odio, nos engañan como quieren y me parece demasiado aborrecible como para dedicarle mi tiempo. Pero últimamente los he escuchado a todos.

Desde mi punto de vista, tal cuál iban yendo las cosas en España estábamos ya bastante preocupados y yo veía que en Alemania todavía reinaba la calma. No había prohibiciones y la población seguía haciendo aún su vida normal. En Chile íbamos por detrás, o eso decían, porque a día de hoy en este país no siento que estemos tan tan mal en lo que a la pandemia se refiere. En la comuna en la que vivo (que no es más que una zona de la ciudad) desde hace ya unas dos semanas se levantaron las prohibiciones de cuarentena total y, aunque era peor salir con un permiso a comprar y que potencialmente un militar te lo pidiera, no he visto tales aglomeraciones el día en el que aquí se dio la misma situación.

Las comparaciones son odiosas y no deberíamos hacerlas. Pero es que sigo pensando que en España nos debemos estar mirando aún demasiado el ombligo. La conciencia individual casi ha desaparecido. Los políticos lo harán muy mal y habrá una crisis política más allá de la propia generada por la pandemia, vale. ¿¿¿Pero y lo de hoy??? No he visto cosa igual. ¿No ven esas personas que mediante esos contactos desprotegidos ponen en peligro a sus propios hijos? ¿De qué sirve aplaudir? Cómo lo hace el vecino, yo también lo hago. Cómo el vecino sale y habla conmigo a dos palmos pues yo también lo hago con el siguiente vecino. Parece que los españoles no hemos entendido nada. Qué barbaridad. Qué vergüenza. Qué tristeza.

La incertidumbre de cuánto durará esto… Me apesadumbra.

¿Cuándo podré viajar de nuevo a Europa?

Espero que mañana cuando me levante, las 6 horas de diferencia con mi tierra me devuelvan alguna novedad que consiga apaciguar mis miedos y mi decepción.

Quizás las imágenes vistas no representen la veracidad de lo ocurrido en España en este día. Quizás no sean representativas de la población española. Y sólo quizás.

Fluir de cambios y conciencia individual

Estos días de pandemia que estamos viviendo a nivel mundial he tratado de sentarme a escribir en varias ocasiones, pero no he conseguido darle al botón de “publicar”. Dejé el mismo post que empecé, abierto, tratando de acabarlo o de arreglarlo sin llegar a una conclusión. Cada día que lo intentaba veía cómo mi perspectiva sobre lo que pretendía criticar cambiaba, casi tan rápidamente como las noticias.

Ahora bien, este dichoso virus está por conocer, como todos sabemos, y prácticamente ningún país estaba preparado para enfrentarse a esta situación. Es todo nuevo y desconocido. Por eso mismo, se están produciendo estos cambios constantes en la información y por ende, en las medidas a llevar a cabo. Sinceramente digo que no entiendo el desconcierto generalizado o la molestia que genera este fluir de cambios. Si cada día sabemos un poquito más, deberíamos celebrarlo.

Si hay algo en lo que siento, veo y creo que seguimos fallando es en la conciencia individual de cada uno. Y me explico, y esto es lo que me trae de cabeza desde el principio de la cuarentena.
Aunque sabemos que no deberíamos hacer una serie de cosas, como son los desplazamientos innecesarios, o las reuniones de personas o, claro-y-en-botella, el no no quedarnos en casa, seguimos buscando esa laguna jurídica que nos permita hacer lo que a nosotros en el fondo más nos de la gana. Así es, ¿o no?.

Esto me disgusta, me entristece y me enfada. Y me quedo sin más que decir, porque aunque ahora intentara defender algunas posturas volvería a dejar este post sin terminar.

Allá cada uno con su conciencia.