Por qué me compré un iPhone X

¿Es que acaso no puedo? Desde tiempos inmemorables soñaba con tener uno. En mi entorno siempre hubo personas que tenían la suerte de poder comprarselo. Como ese tío tuyo que tiene un buen trabajo… y no duda en ir cambiándoselo de tanto en tanto.

Hablando de tíos he de decir, que uno de ellos desde bien enana me inculcó la curiosidad por los ordenadores. El enredar, el no saber pero intentarlo, el método ensayo-error. Así que siempre tuve un ojo puesto en sus movimientos. Esa persona que antes se bajaba cientos de películas, que dejaba el ordenador descargando dios sabe qué noche y día…
Él me enseñó a tener curiosidad y a enredar en un ordenador por mi misma cuando aún no sabía yo mucho de la life.

Bueno pues un buen día de estos, me compré el puñetero iphone más nuevo del mercado por una cantidad horrible de dinero, así en medio de un arrebato de locura entrevesado con pensamientos adultos… Por describir mi estado mental de alguna manera.

Claro me compré la versión con menos gigas, ¿por qué? Bueno, mi reflexión fue… que ya de por sí es mucho espacio. Antes hubiera sido impensable hablar de doscientos y pico de gigas… Mi razonamiento fue que así mantendría el teléfono “limpio” más a menudo. Porque que me salve el cielo de llenarlo tanto de fotos… que cualquiera limpia las tropecientas fotos cuando se llene…

Pues hoy en día trabajo a jornada completa, no me falta ni me faltará el trabajo si sigo donde estoy, en el sector en el que me muevo. Cuando vi ese dichoso teléfono con el puñetero reconocimiento facial y la pantalla sin botones… quedé prendada. Absolutamente cautiva. La verdad es que la publicidad que hacen también tiene un efecto… como mínimo cautivador.

Así que espero seguir divirtiéndome con un cacharro capaz de hacerme pensar, darle vueltas a la cabeza y salir de mi zona de confort… Todo lo que se pueda salir una de su zona de confort cambiando de android a ios 😀

De alguna manera, tener un iphone te hace sentir de categoría superior. ¿No es así? Parece que estuvieras por encima, tú y tu smartphone, del resto de los que oferta el mercado. Es un símbolo de poder…

Es curioso, cómo determinadas marcas crean una fama que hace que los consumidores quieran comprarla y que incluso se sientan bien pagando cantidades de dinero muy superiores.

De cualquier manera, yo me quité la espinita de no poder haber tenido uno antes. Ahora que lo de que se te llena el icloud tan rápido no me lo había dicho nadie antes…

Con esta reflexión, dejo mi primer post escrito en este nuevo blog que he abierto hoy, con ganas de dejar mis experiencias plasmadas en el espacio virtual.

Jeje 🙂